Cierre ejecución presupuestaria
España cierra 2024 con un déficit público del 2,8% del PIB y mejora por quinto año consecutivo el objetivo pactado con la Unión Europea
Hacienda - 27.3.2025
La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, durante la rueda de prensa en la que ha presentado los datos del déficit público a cierre de 2024
El conjunto de las Administraciones Públicas cerró 2024 con un déficit público de 44.597 millones de euros, lo que equivale al 2,8% del PIB. Esto supone dos décimas menos que el objetivo del 3% fijado para ese ejercicio. De hecho, se trata del quinto año consecutivo en el que España cumple e incluso mejora las previsiones de déficit comprometidas con la Comisión Europea, tal y como ha anunciado hoy la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en la rueda de prensa celebrada para presentar el cierre presupuestario.
En concreto, el déficit en 2024 se redujo siete décimas respecto al 3,5% del PIB registrado en 2023, lo que supone una disminución de 8.072 millones de euros, esto es, un 15,3% menos. Además, es la primera vez desde 2018 que España se sitúa por debajo del umbral de déficit excesivo del 3% contemplado en las reglas fiscales de la Unión Europea.
La reducción del déficit se basa en el fuerte crecimiento económico, con la economía española creciendo el triple que la media de la zona euro en 2024, y a las cifras récord de empleo. Todo ello ha permitido un saneamiento de las cuentas públicas compatible con el refuerzo del Estado de Bienestar.
El año pasado España tuvo que hacer frente a las consecuencias de la DANA que asoló principalmente a la Comunitat Valenciana. Si se incluye el impacto de las medidas adoptadas para mitigar los daños causados por la DANA, el déficit público en 2024 se situaría en el 3,15% del PIB. Sin embargo, las reglas fiscales permiten excluir el impacto presupuestario negativo de las catástrofes naturales, como ocurrió hace más de una década con el terremoto de Lorca.
El dato de déficit de 2024 sigue la línea descendente de los últimos cuatro ejercicios. De hecho, desde el máximo alcanzado en la pandemia en 2020 con un 9,9% del PIB, el déficit público se ha reducido más de 7 puntos porcentuales, lo que supone un 70% menos. En concreto, el déficit ha descendido en casi 70.000 millones de euros y lo ha hecho sin aplicar recortes sociales.
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha explicado en la rueda de prensa de presentación de los datos de cierre presupuestario que la sostenida reducción del déficit convierte a España en un país "fiable, con una envidiable estabilidad económica que inspira confianza en los mercados y los inversores".
De hecho, España ha mejorado las previsiones de reducción de déficit de los organismos nacionales e internacionales, que estimaban un déficit superior al 3% cuando el Gobierno presentó la actualización de sus previsiones a la Comisión Europea el pasado mes de abril.
Montero ha señalado la eficaz política económica del Gobierno como principal motivo para el saneamiento de las cuentas públicas. De hecho, España creció en 2024 un 3,2%, muy por encima del resto de las grandes economías comunitarias hasta el punto de que España representó el 50% del crecimiento de la UE el pasado ejercicio.
Otro factor clave para la reducción del déficit ha sido el dinamismo del empleo con cifras récord como los 21,8 millones de ocupados, según la EPA del cuarto trimestre de 2024. España supone el 30% de los empleos que se crearon en la UE. Además, la tasa de paro se situó en el 10,6%, su nivel más bajo en 16 años, y la temporalidad también se redujo hasta representar el 12,4%.
Estas grandes cifras también tienen su impacto positivo en el día a día de los ciudadanos. De hecho, la remuneración por asalariado en 2024 creció un 5%, una cifra superior a la inflación, lo que permitió ganar poder adquisitivo a los trabajadores. Asimismo, el porcentaje de población en riesgo de pobreza cayó el año pasado al 19,7%, el mínimo de la serie histórica.
La Administración Central asume el coste de las medidas DANA
Las medidas adoptadas por el Gobierno para mitigar los daños causados por la DANA a finales de octubre de 2024 han tenido un impacto de 5.590 millones de euros en el cierre presupuestario, lo que supone un 0,35% del PIB. De esa cantidad la Administración Central ha asumido el 93% del coste, esto es, 5.186 millones de euros. El impacto presupuestario para las Comunidades Autónomas ha sido de 287 millones; para las Entidades Locales de 60 millones; y para la Seguridad Social, 57 millones.
Es decir, una vez más el Estado asume el mayor esfuerzo fiscal, como ya ocurrió durante la pandemia o el alza de precios derivado de la guerra de Ucrania. Cabe recordar que el Gobierno aprobó varios reales decretos-ley en los que movilizó 16.600 millones de euros y en tan solo dos meses de 2024, los transcurridos desde que se produjo la DANA, el impacto se ha situado ya en esos 5.590 millones. El resto de los recursos movilizados impactarán en 2025 según se vayan implementando las medidas.
En cualquier caso, las reglas fiscales permiten excluir del déficit los impactos presupuestarios derivados de las catástrofes naturales, como ocurrió con el terremoto de Lorca. Por ese motivo, el dato de déficit del 2,8% del PIB no incluye el gasto derivado de la DANA.
Impacto de las sentencias
Por otra parte, el cierre presupuestario de 2024 sí que incluye el coste de diversas sentencias judiciales contra medidas adoptadas por gobiernos anteriores al actual. En concreto, el impacto de estas sentencias en las cuentas públicas del pasado ejercicio alcanza los 11.269 millones de euros. De ese importe, 8.000 millones corresponden a gastos 'one-offs', es decir, que no tendrán impacto en ejercicios futuros.
Entre las sentencias incluidas se encuentra la que afecta al colectivo de mutualistas para los que se estableció un procedimiento ordenado para que las devoluciones de IRPF se distribuyeran en cuatro años en función del ejercicio al que correspondiera el reintegro.
Sin embargo, la ministra de Hacienda ha anunciado hoy que tras "escuchar a los colectivos, sindicatos y grupos políticos" se impulsará un cambio normativo para acelerar al máximo las devoluciones. "El objetivo es que los contribuyentes con derecho a reintegro reciban la devolución de una vez y a lo largo de este año", ha señalado Montero.
Evolución de los ingresos tributarios
En la comparecencia de prensa también se han dado a conocer los ingresos públicos de 2024. En concreto, los ingresos tributarios en términos de caja se situaron en 294.734 millones de euros, lo que supone un incremento del 8,4%. Una mejora de la recaudación impulsada por el aumento del empleo y por los mayores beneficios empresariales.
La ministra de Hacienda también ha destacado las rebajas de impuestos aprobadas por el Gobierno que han beneficiado especialmente a las clases medias y trabajadoras. De hecho, solo en 2024 los contribuyentes se ahorraron 4.700 millones de euros en impuestos gracias a las medidas adoptadas por el Ejecutivo.
Si se tienen en cuenta todas las rebajas fiscales aprobadas por el Gobierno desde que Pedro Sánchez llegó a La Moncloa, la cifra de rebaja de impuestos alcanza los 38.000 millones de euros. Unas bajadas de tributarias adoptadas especialmente para mitigar el impacto de la inflación y que han favorecido sobre todo a las rentas bajas y medianas.
Si se analizan los datos de recaudación por figuras tributarias en términos de caja, los ingresos por IRPF en 2024 se elevaron un 7,6% hasta los 129.408 millones de euros. La principal causa de este incremento fue el dinamismo del mercado laboral como refleja el aumento de los ingresos por retenciones del trabajo y actividades económicas un 9%.
En cualquier caso, cabe recordar que el Gobierno rebajó el IRPF a las rentas bajas, lo que supuso un ahorro de 1.445 millones para estos contribuyentes el año pasado. Si se incluye el impacto de la bajada de 2023, que fueron otros 1.726 millones, el ahorro total asciende a 3.171 millones de euros en dos años.
El Impuesto sobre Sociedades fue la figura tributaria que registró un mayor crecimiento el año pasado. En concreto, aumentó un 11,5% hasta los 39.096 millones de euros debido a los mayores beneficios empresariales, lo que pone de manifiesto el buen comportamiento de la economía.
El IVA se elevó un 7,9% hasta los 90.541 millones de euros. Un incremento apoyado en el buen comportamiento del consumo. Por último, los Impuestos Especiales aumentaron la recaudación un 6,6% hasta los 22.128 millones.
Déficit por subsectores
Respecto al cierre presupuestario, si se desglosa por subsectores la Administración Central cerró con un déficit de 41.106 millones de euros, lo que equivale al 2,58% del PIB, frente al 2,02% del año anterior. Esa cifra supone cumplir con el objetivo de 2,9% fijado para la Administración Central en el Plan Presupuestario 2024.
Si se computa el impacto de la DANA el déficit del subsector se situaría en el 2,91% del PIB, tras asumir el 93% del coste de las medidas para mitigar los daños de la catástrofe natural.
El comportamiento de la Administración Central se debe, entre otras cuestiones, al impacto de las sentencias, que alcanza los 9.263 millones de euros. También a las transferencias récord realizadas a las Comunidades Autónomas. De hecho, la liquidación tiene un impacto de 13.523 millones superior respecto a la liquidación del ejercicio anterior, lo que supone unos recursos históricos para las comunidades autónomas.
Precisamente, esas transferencias récord a las comunidades autónomas se reflejan en la reducción del déficit de este subsector, que se sitúa con un déficit de 1.638 millones de euros, lo que supone el 0,1% del PIB, frente al 0,92% del ejercicio anterior. De hecho, todas las Comunidades Autónomas salvo seis logran cerrar con superávit el ejercicio. Este buen comportamiento se debe a los ingresos récord procedentes del sistema de financiación para todos los territorios, que en total recibieron casi 20.000 millones de euros más que el año anterior.
Por su parte, las Entidades Locales cerraron con un superávit de 6.642 millones de euros, lo que equivale al 0,42% del PIB. Una mejora que también se debe en gran medida a los mayores recursos transferidos por el Estado procedentes del sistema de financiación, con un incremento del 22,5%.
Por último, la Seguridad Social registró un déficit de 8.495 millones de euros, un 0,53% del PIB. Esto supone una cifra ligeramente inferior a la registrada el ejercicio anterior. En este subsector cabe destacar el incremento un 7,1% de los ingresos por las cotizaciones sociales, que alcanzan ya los 199.595 millones de euros, por la buena marcha del mercado laboral.
Plan de Recuperación
El ejercicio 2024 también ha servido para confirmar el buen ritmo de ejecución de los fondos europeos procedentes del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. De hecho, España es ya el país con más hitos y objetivos de transferencias cumplidos en términos absolutos (181 hitos y objetivos) y el país que más transferencias ha recibido, con casi 48.000 millones de euros.
En este sentido, la titular de Hacienda ha recordado que España ha solicitado ya el quinto desembolso por valor de 25.000 millones de euros, que está siendo evaluado por la Comisión Europea.
La ejecución de los fondos se consolida, ya que entre 2021 y 2024 las obligaciones reconocidas alcanzaron prácticamente los 82.000 millones de euros, lo que supone el 80% de los recursos presupuestados. Estos recursos han llegado ya a la economía real como demuestra que hay 936.000 beneficiarios de las diferentes convocatorias resueltas de los fondos Next Generation, de los que un 40% son microempresas y pymes.
Asimismo, la política de cogobernanza implantada con las demás administraciones públicas permitido transferir a las Comunidades Autónomas hasta 28.974 millones del Plan de Recuperación.